¿Evangelismo sin Evangelio?

Antes de comenzar

¡Saludos a todos nuevamente! Han pasado varias cosas interesantes desde mi último escrito, por lo que no he podido continuar escribiendo hasta hace poco. Espero que todos ustedes lectores se encuentren bien. Antes de comenzar con el tema, quería hacer énfasis en la sección que añadí de Contactar. Ahí tienen la información para que me puedan conseguir por e-mail. Habiendo dicho esto, antes de que continúes leyendo, este escrito está dirigido a una audiencia creyente (cristiana). El lema de este blog es “retando a los creyentes a pensar y a los pensadores a creer”, por lo que de vez en cuando estaré escribiendo dirigiéndome a los creyentes específicamente. Estaré catalogando estos escritos DCP (de creyentes pensar). Aun si no eres creyente, tienes la libertad de continuar leyendo. A ti herman@ creyente, te pido sinceramente que leas lo que sigue. Comencemos con el tema.

Introducción

“Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.” (Mateo 28:19-20)

Como cristianos nosotros nos hemos basado en este pasaje y en otros para recalcar el mandato de todo creyente a evangelizar y hacer discípulos conocido como la gran comisión. Mayormente estos esfuerzos evangelísticos se concentran en hacer actividades y cultos especiales. Muchos de nosotros al oír de evangelismo pensamos en esto de hacer actividades u obras. Ahora bien, el evangelismo nunca será efectivo sin el evangelio. Y el evangelio, de hecho, no es hacer actividades. No podemos confundir lo que sería el mensaje y los medios de llevar el mensaje. Esta confusión ha sido muy dañina para el pueblo cristiano en numerosas áreas. El evangelio es el mensaje de Dios a la humanidad. Es este mensaje el que nos corresponde a todos proclamar a todos a nuestro alrededor sea por medio de una actividad o un diálogo personal. Habrán muchos medios (o maneras) de evangelizar (unos más efectivos que otros), pero este mensaje debe de ser el mismo siempre. ¿Qué ha pasado últimamente con este mensaje? ¿Estamos evangelizando sin el evangelio?

El problema

Es increíble como la Iglesia (cuerpo de creyentes) de occidente en general ha dejado el evangelio a un lado. Ésta ha sido mi experiencia y aparentemente la de otros (Michael Horton, profesor de teología, recientemente publicó su libro Christless Christianity: The Alternative Gospel of the American Church). En varios esfuerzos de evangelismo personal y actividades evangelísticas a las cuales he asistido, en ningún momento escuché el evangelio. Lo que suelo escuchar son varias frases como las siguientes:

“¡Cristo te ama! Acéptalo en tu corazón.”

“Si pruebas todo y todo te falla, prueba a Cristo.”

“Dios te ama y desea una relación personal contigo.”

“Nada puede llenar ese vacío en nuestro corazón, solo Dios.”

No me malentiendan, algunas de estas frases tienen la verdad en parte, pero no son la plena verdad que nos mandó Cristo a predicar. Muchos por medio de estas frases enfatizan el amor de Dios, pero olvidan lo que dice, el líder evangélico reconocido mundialmente y autor de varios libros, John Stott:

“Porque, aunque ‘Dios es amor’, aun así debemos recordar que Su amor es ‘amor santo’, amor que anhela al pecador y al mismo tiempo rehusa aprobar su pecado.”— (The Cross of Christ)

Estas frases no confrontan a la persona con el problema que tienen respecto al pecado. El evangelio afirma y demanda ciertas cosas de cada persona. Si no estamos predicando el evangelio plenamente, no tenemos razón alguna para alegrarnos de nuestros esfuerzos o confiarnos de que alguna persona haya sido salva. Estamos fallando como luz y sal en este sentido. Si no predicamos el evangelio, ¿qué esperanza en realidad tienen las vidas a nuestro alrededor? La gente, necesitando el pan de vida, les damos pan artificial que no salva, no restaura, no transforma, no es relevante. Necesitamos regresar a nuestras raíces y examinar qué es el evangelio. ¿Qué evangelio estamos dejando fuera de nuestro evangelismo?

El evangelio

La palabra “evangelio” viene de la palabra griega euangelion que significa “buenas noticias”. John MacArthur, pastor reconocido de Grace Community Church y autor de numerosos libros, resume el evangelio de la siguiente manera:

“Esto, entonces, es el evangelio que nuestro Señor nos envía a proclamar: Que Jesucristo, Dios hecho carne, se humilló a sí mismo por nuestra parte. De esta manera se convirtió en el sacrificio sin pecado para pagar la deuda de nuestra culpa. Resucitó de los muertos para declarar con poder que Él es Señor sobre todo y ofrece vida eterna gratuitamente a aquellos pecadores que se rindan a Él humildemente arrepentidos en fe. Este evangelio promete nada al rebelde altanero, pero a los quebrantados, arrepentidos de corazón, ofrece todo lo pertinente a la vida y la piedad (2 Pedro 1:3).” – (The Gospel According to Jesus)

¿Se parece esto en algo al mensaje que usualmente escuchamos al evangelizar? Es importante que en todo esto tengamos en cuenta las palabras de Pablo en la epístola de Gálatas.

“Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo. Pero aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición! Como ya lo hemos dicho, ahora lo repito: si alguien les anda predicando un evangelio distinto del que recibieron, ¡que caiga bajo maldición! ¿Qué busco con esto: ganarme la aprobación humana o la de Dios? ¿Piensan que procuro agradar a los demás? Si yo buscara agradar a otros, no sería siervo de Cristo.” (Gálatas 1:6-10)

Los creyentes en Galacia estaban pasando por una situación similar a la nuestra. Haríamos bien en hacer caso de estas palabras fuertes de Pablo. Ahora bien, pongamos el evangelio en contexto brevemente. Una buena manera de hacer esto es seguir la siguiente estructura (se podría decir muchísimo de cada punto, pero he aquí un resumen):

1) Creación: El ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios y fue colocado en la Tierra con un propósito originalmente, ser mayordomo de la creación estando en relación con el Creador (Génesis 1:26-31).

2) Caída: El ser humano, representado en nuestros antepasados Adán y Eva, peca contra Dios desobedeciendo Su mandato (Génesis 3). Las consecuencias de esto lo vemos en el resto de la Biblia, a través de la historia humana e incluso, hoy día (Romanos 3:10-18).

3) Redención: Jesucristo, Hijo de Dios encarnado, fue entregado en la cruz para pagar por nuestros pecados, demostrando así la justicia y el amor de Dios (Romanos 3:21-26, 6:23; Juan 3:16). Además, a todo aquel que acepte este medio de reconciliación con Dios (Romanos 5:8-10), el Espíritu Santo viene a morar en él para su santificación y restauración al diseño original de Dios en la creación (Efesios 1:13; 2 Tesalonicenses 2:13-14). Esta esperanza es asegurada dado a la resurrección de Jesucristo (1 Pedro 1:3-5; 1 Corintios 15:13-14).

4) Restauración: Llegará el momento en que llegará el juicio final de Dios, el fin, donde todo será finalmente restaurado (Apocalipsis 21:1-8). Solo los que han puesto su fe en Cristo como Señor y Salvador tienen seguridad de morar eternamente delante de Dios (1 Tesalonicenses 4:16-17). Los que no se encuentren en el libro de la vida pasarán al infierno (Apocalipsis 20:15).

Unas breves aclaraciones

Respecto a la redención, es importante recalcar que no se trata meramente de adoptar una creencia correcta pues los demonios mismos saben estas cosas y tiemblan (Santiago 2:19). Se trata de uno someterse a esa realidad (Romanos 6:16-20). MacArthur lo pone de la siguiente manera:

“Entendido correctamente, el evangelio es una invitación a la esclavitud. Cuando invitamos a las personas a poner su fe en Cristo, necesitamos enfatizar este hecho de la misma manera que lo hizo Jesús. Por un lado, el evangelio es la proclamación de libertad a los cautivos por el pecado y libertad a las personas que están quebrantadas por el yugo del pecado sobre ellos. Por otro lado, es un llamado a una esclavitud totalmente diferente: ‘y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia’ (Romanos 6:18).” – (The Gospel According to Jesus)

“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.” (Mateo 16:24-25)

Claro, el yugo de Cristo traerá descanso a nuestras almas y no será difícil contando con la ayuda de Dios (Mateo 11:29-30). Una vez nos rendimos a Dios en Cristo descubrimos que Él es la fuente de vida, el pan que llena, el agua que sacia (Juan 6:35). Esto último no lo podemos olvidar, pues seguramente la meta máxima del evangelio es el disfrute de una relación personal con Dios (Juan 17:3; 1 Pedro 3:18). Su gracia y misericordia nos permite avanzar en esta carrera de la fe (Juan 15:5-8; Filipenses 2:12-13). La clave de lograr una presentación del evangelio balanceada es mantener en mente las cuatro palabras claves ya mencionadas: creación, caída, redención y restauración.

¿Por qué dejamos fuera el evangelio?

¿Vives a la luz de esto? Al evangelizar, ¿tienes en mente esta realidad? Es importante que tengamos este contexto en mente al momento de compartir y explicar la obra de Cristo en la cruz. Ahora que hemos discutido estas cosas, me vienen a la mente varias razones por las cuales no compartimos el evangelio al evangelizar.

1) Falta de conocimiento

Un problema común que ha afectado a los cristianos es la superficialidad. Entiendo que si este es tu caso, hay dos personas que son responsables de que no hayas conocido este material: aquellos creyentes a tu alrededor y tú. Aquellos creyentes a tu alrededor no cumplieron con su deber de discipularte y ayudarte a formar bases bíblicas. Por otro lado, entiendo que todos somos responsables de investigar todo aquello que tomemos la decisión de adoptar. De la misma manera que investigamos un producto antes de comprarlo, debemos también investigar un sistema de creencias antes de adoptarlo. Aunque me gustaría abundar más en este tema en otra ocasión, daría el siguiente consejo: busca leer más a menudo libros que en realidad te ayuden en tu crecimiento cristiano. Un problema que veo en la comunidad cristiana es que nos emocionamos tanto con entretenimiento y música cristiana que ni crecemos, ni impactamos la sociedad donde nos encontramos.

2) Temor

Esto ocurre mucho. Admito que casi siempre que evangelizo me pongo nervioso. Ahora bien, la verdad es que una vez comienzo, me dan ganas de seguir hablando a todo el que me encuentre. El paso de actuar, aunque no nos atrevamos, es uno que debemos tomar en honor a nuestro Señor (Mateo 28:19-20). Debemos confiar en Él y superar ese miedo de confrontar a las personas con esta verdad que ellas necesitan. Los primeros cristianos podemos ver que pedían valentía al Señor para compartir Su palabra (Hechos 4:29,31; Efesios 6:19). Michael Green, teólogo y capellán para el Oxford Centre for Christian Apologetics, en su obra Evangelism in the Early Church dice lo siguiente:

“El evangelismo era la misma sangre que corría por el cuerpo de los primeros cristianos: y nos damos cuenta de que ‘el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos’. Podría ocurrir nuevamente, si la Iglesia estuviese preparada a pagar el precio.”– Michael Green (Evangelism in the Early Church, pág. 388)

Tomando en cuenta lo ya mencionado, y lo que diré en la razón #3, sabemos que tenemos que vencer este miedo con la ayuda de nuestro Dios.

3) Falta de urgencia

Si lo ya discutido no te causa urgencia a compartir las buenas nuevas de salvación con todos a tu alrededor, permíteme ser más directo. ¿No te preocupa que aquellos cercanos a ti terminen separados de la presencia de Dios por la eternidad en el infierno? ¿No has reconocido que esta vida no es lo único y que el cielo y el infierno son reales? ¿Sabías tú que todo creyente ha de ser juzgado por su fruto aquí en la Tierra (2 Corintios 5:10)? Medita en las siguientes citas:

“Al leer la historia te darás cuenta que los cristianos que hicieron más por el mundo presente fueron precisamente aquellos que pensaron más acerca del próximo. Es desde que los cristianos dejaron de poner su mirada en el otro mundo que se han vuelto tan ineficientes en éste.” – C.S. Lewis

“La iglesia primitiva realmente creía que aquellos sin Cristo podrían sufrir una perdición eterna e irreparable y esto los impulsó a unas labores incesantes para alcanzarlos con el mensaje del evangelio.” – Michael Green (Evangelism in the Early Church)

Si no evangelizamos, desobedecemos a nuestro Señor. Hay una gente que espera escuchar estas buenas nuevas de salvación, ¿qué esperas?

4) No estás de acuerdo conmigo

Si estas en desacuerdo conmigo, estas en desacuerdo con Cristo (Lucas 24:45-47), la iglesia primitiva y con los autores ya citados. Green dice:

“El contenido de la proclamación [de la iglesia primitiva] era la persona de Cristo. Ellos utilizaron todo medio cultural e intelectual que facilitara la recepción del mensaje. Intensamente sensibles a las necesidades de sus oyentes, la manera de pensar del lugar que se encontraban, el mismo lenguaje que captara la atención de su audiencia, su meta aun así se mantuvo simple y directa: presentar a Jesucristo a otros…. Todos estaban claros [la iglesia primitiva] en la necesidad de cada cual de tomar una decisión de volverse a Cristo en arrepentimiento, fe y bautismo; de continuar en la enseñanza apostólica a través de un buen estudio y obediencia de las Escrituras; y de unirse en la comunidad apostólica por medio de la participación en la vida común de la Iglesia en oración, servicio y regularmente en participación de la Eucaristía.” – (Evangelism in the Early Church)

Si este es tu caso, te insto a que examines tu posición. También es posible que no entiendas muy bien la necesidad de salvación del ser humano. Nos haría bien a todos pensar en las siguientes palabras de Stott:

“Toda doctrina inadecuada de la expiación se debe a doctrinas inadecuadas de Dios y la humanidad. Si bajamos a Dios a nuestro nivel y nos subimos al de Él, por supuesto que no podremos ver una necesidad radical de salvación y de una expiación radical para asegurarla. Cuando, por otra parte, internalizamos la cegante gloria de la santidad de Dios y somos realmente convencidos de nuestro pecado por el Espíritu Santo que temblamos delante de Dios y reconocemos lo que somos, específicamente ‘pecadores merecedores del infierno’, entonces y solo entonces la necesidad de la cruz parece tan obvia que nos sorprendemos de no haberlo visto antes.

“El trasfondo esencial a la cruz, por lo tanto, es un entendimiento balanceado de la gravedad del pecado y la majestuosidad de Dios. Si restamos importancia a cualquiera, terminamos restando importancia a la cruz.” — (The Cross of Christ)

Conclusión

En fin, ¿qué harás respecto a todo lo aquí mencionado? ¿Estás dispuesto a pagar el precio y cumplir con el llamado que Dios te hace a evangelizar? Por favor, dejemos de evangelizar sin el evangelio. Por un tiempo yo hice lo mismo, pero basta ya. Es claro que habiendo entendido esto tendremos que rendir cuentas a Dios si aun así no predicamos el evangelio. ¿Qué vas a hacer ante una sociedad en necesidad de paz con Dios por medio del evangelio? Reintegremos el evangelio al evangelismo, “porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). Ese nombre es el nombre de Jesús, Hijo de Dios y Salvador. Aceptémos el reto de predicar el evangelio, con amor y respeto.

“Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (Romanos 10:8-9)

Si restamos importancia a [la gravedad del pecado y la majestuosidad de Dios], terminamos restando importancia a la cruz.” - John Stott

"Si restamos importancia a la gravedad del pecado y a la majestuosidad de Dios, restamos importancia a la cruz."-John Stott

***Las citas son traducciones mías. Si a alguno le interesa la cita en el lenguaje original, o la fuente de la misma, déjenme saber***

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2 comentarios

Archivado bajo A Cristianos

2 Respuestas a “¿Evangelismo sin Evangelio?

  1. ¨Si alguno está en desacuerdo conmigo, está en desacuerdo con Cristo…¨
    Esas palabras hay que usarlas con mucho cuidado.

    Analizando la Palabra de Dios, estoy deacuerdo en todo lo que ha dicho el autor de este escrito.

    • juan2think

      [¨Si alguno está en desacuerdo conmigo, está en desacuerdo con Cristo…¨
      Esas palabras hay que usarlas con mucho cuidado.]

      ¡Saludos Liliana! ¡Gracias por comentar! Tienes mucha razón, estoy de acuerdo contigo. Yo escribí eso consciente de que la autoridad no viene de mí, sino de la Palabra de Dios. En otras palabras, dado a que Jesucristo comunicó el evangelio y yo creo ese evangelio, entonces puedo decir que si alguien está en desacuerdo conmigo, entonces está en desacuerdo con Cristo. Estaría mal de mi parte decir eso si Jesucristo predicó un evangelio distinto. A fin de cuentas, la Escritura es clara en lo que el evangelio es. Espero haber comunicado claramente lo que es el evangelio que predicaron Jesús y los apóstoles a través de este escrito.

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