Pepe, Judas y Tú: Una Reflexión Sobre la Moralidad

En el escrito anterior examinamos a mayor profundidad el concepto de cosmovisión. Antes de continuar la discusión con otros temas, quiero asegurarme de que en realidad entiendas la gravedad de este tema (si es que no lo has apreciado ya). Quiero en este escrito discutir el tema de la moralidad brevemente dejándome llevar por un análisis de cosmovisión.

Cabe recalcar que en estos posts no pretendo tocar los temas exhaustivamente, pero sí lo suficiente como para hacerte pensar. Comencemos pues.

Hoy día en cuanto a la moralidad hay quienes simplemente recurren a la posición de “si te sientes bien y no le haces daño a nadie, adelante”. ¿Qué tal tú? ¿Piensas de la misma manera? Digamos que se aparece alguien un día y comenta: “No estoy de acuerdo con esa máxima. Yo hago lo que yo prefiera y punto”. Llamémosle Pepe. ¿Qué le dirías a Pepe? Piensa un momento. Quizás le dirías: “Si vives de esa manera, no te irá muy bien”. Aunque esto en si es cierto, ¿en qué nos basamos para identificar el bien? ¿Y que si a Pepe no le interesa tu concepto de lo que es bueno? Para Pepe el bien es simplemente salirse con la suya (aunque lo lleven a la carcel). Una pregunta, ¿y si nunca lo llevan a la carcel y lo que hace es hacerte la vida imposible? ¿Qué le harías a Pepe? Quizás ahora a tu máxima se le añada “¡Y si le haces daño a alguien (especialmente a mi) y la policía no te agarra, pues te (inserta aquí lo que creas)!”. Finalmente, digamos que las leyes no te favorecen en un caso particular. ¿Quién está bien entonces? Dado a que algo así quizás no nos ha pasado no nos ponemos a pensar en estas cosas. Hay quienes podrán concluir “bah, todo es relativo”. Una vez escuché una crítica interesante de este punto de vista: “todo le es relativo hasta que le metan una bofetada”. He tratado por medio de este pequeño relato introducirte al tema de la moralidad. Para propósitos de nuestra discusión, la moralidad se refiere a la distincción del bien y el mal.

El punto es este, si queremos hablar del bien y el mal de manera objetiva, tenemos que apelar a un estándar en el cual basarnos para juzgar. Cuando utilizo la palabra “objetiva” respecto a la moral, me refiero a que algo es bueno o malo independientemente de lo que pueda pensar cualquier persona (Pepe, tú y yo). El párrafo anterior mostró en parte los problemas que surgen cuando la moral es meramente subjetiva. Cuando utilizo la palabra “subjetiva” respecto a la moral, me refiero a que algo es bueno o malo dependiendo del individuo, la cultura o la sociedad. La moral en este sentido se reduce a preferencia, no a que algo en realidad esté mal o bien. ¿Qué piensas acerca de la moral? ¿Es objetiva o subjetiva? Voy a darte un ejemplo un tanto desagradable para que puedas apreciar el punto.

Digamos que te encuentras en una isla apartada. No hay ninguna sociedad cercana. En esta isla solo están tú y otro individuo. Llamémosle al individuo Judas (ya que este nombre es completamente inusual). Tu estás preparando un asado de cangrejo de lo que habías obtenido en la mañana con tu esfuerzo. De momento viene Judas (quien es mucho más fuerte que tú) y te empuja a un lado y se lleva tu asado de cangrejo. ¿Qué pensarías al respecto? Otro día Judas viene hacia ti y comienza a abusar de ti, a torturarte, solo por placer. ¿Qué pensarías al respecto? Continúas sufriendo bajo Judas por meses hasta que finalmente, de manera sorprendente, llega una tripulación a la isla. Esta tripulación, por razones ajenas a ti, está dando la oportunidad de aceptar un pasajero más en la embarcación con la condición de que el otro pasajero muera. Judas convence a la tripulación de que sea él quien se vaya. Terminas muriendo. ¿Qué pensarías al respecto antes de morir (jeje, hablaremos de la vida después de la muerte en otro note)? ¿Es la moral subjetiva u objetiva? Si es subjetiva, en realidad no hay razón por la cual quejarse. Todo se trata de supervivencia meramente. Si es objetiva, realmente puedes apelar al bien y el mal, a un deber. Entonces podemos decir de manera objetiva “está mal robar, torturar y abusar de otros más débiles que uno; no deberíamos hacer estas cosas”.

La moral es objetiva, creo que todos de alguna manera lo sabemos. Algunas cosas realmente están mal independientemente la cultura o la sociedad, como, por ejemplo, lo ocurrido a los judíos en la segunda guerra mundial o el abuso sexual de un infante y en general. Pero, ¿cómo es posible afirmar esto? Solo aceptando la existencia de Dios es posible afirmar la objetividad moral. Pensemos en esto un momento. Veamos.

Hace unos momentos mencioné que tenemos que basarnos en un estándar sobre el cual juzgar lo que es bueno y lo que es malo. Ahora bien, este estándar debe trascender la opinión humana (recuerden la definición de moral objetiva). Si tomamos esta posición entonces surge necesariamente la pregunta, ¿de dónde sale tal estándar trascendente y por qué debemos seguirlo? Respecto a la primera parte de esta pregunta, solo hace sentido anclar dicho estándar en el carácter de Dios. Lo podemos ver de esta manera, un código moral no existe sin alguien que lo establezca. Pensar que la justicia y la honestidad, por ejemplo, existan en si mismos carece de sentido. Cualidades como estas mencionadas son fáciles de identificar como propiedades de una persona, pero me es difícil ver como estas propiedades simplemente puedan existir por ahí de manera abstracta. La segunda parte de la pregunta apoya lo que mencioné sobre la primera parte. Digamos que la justicia existe por ahí en una esfera abstracta, ¿de qué manera esto me impulsa a ser justo? ¿Por qué debería ser justo suponiendo que la justicia existe en si misma? La moral objetiva requiere alguien a quien rendir cuentas. El ético Richard Taylor dice lo siguiente (paráfrasis mío):

“Una obligación es algo debido… Pero algo solo puede ser debido a una o varias personas. No puede haber tal cosa como una obligación en aislamiento… Nuestras obligaciones morales pueden entenderse como unas impuestas por Dios… Pero, ¿qué ocurre si un legislador más allá de la humanidad no se toma en cuenta? ¿Sigue teniendo sentido el concepto de la obligación moral? El concepto de la obligación moral no se puede entender aparte de la idea de Dios. La palabras podrían permanecer, pero el significado de las mismas se perdería.”

Alguien podría objetar diciendo “oye Juan, pero por qué no postular un estándar mundial y seguirlo por mantener un orden social; no hay que apelar a Dios”. Esto es bien interesante. Supongamos que todo ser humano en el planeta Tierra concuerde con una serie de principios para que todos podamos llevarnos bien los unos con los otros. Si alguien viola dichos principio, se le castiga. ¿A qué se reduce esto? Supervivencia, como ya mencioné. Todo se hará en nombre de la supervivencia de la especie humana si nos dejamos llevar por un estándar así. Esto significa que tendrás que renunciar a tus derechos y placeres como individuo por el bien mundial (independientemente lo que eso sea). Terminaríamos siendo como “robots”, cambiando nuestra programación de acuerdo a los problemas que esté enfrentando la especie. ¿Estarías de acuerdo con tal cosa? Esto es problemático, un estándar mundial como este no es suficiente para explicar la noción del bien y del mal que cala en lo profundo de nuestro ser. Ciertamente vemos el bien y el mal como algo más allá de la supervivencia. Además, ¿por qué tomar la supervivencia como el estándar (vea párrafo #2, la historia de Pepe)? Pasemos a comparar brevemente este análisis teísta (afirmando la existencia de Dios) de la moral con un entendimiento ateo.

La cosmovisión naturalista o atea no tiene una base o fundamento sobre el cual afirmar la objetividad moral. De hecho, varios ateos y creyentes están de acuerdo con esto. Michael Ruse por ejemplo, un filósofo de la ciencia en la Universidad de Guelph, toma una postura atea. Él dice lo siguiente (paráfrasis mío):

“La moralidad es una adaptación biológica de la misma manera que las manos, los pies y los dientes. Lo que pueda parecer como un estándar objetivo en realidad es ilusorio. Yo aprecio que cuando alguien dice ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo’, cree que se refiere a algo más allá de él o ella. Sin embargo, tal referencia está realmente sin fundamento. La moralidad es solo una ayuda a la supervivencia y reproducción…y cualquier significado más allá de esto es ilusorio.”

Si Dios no existe, entonces la moralidad se convierte (como hemos visto) en meramente un producto de la evolución biológica y sociológica del ser humano. No se trata de un deber o que algo sea bueno o malo, sino de supervivencia. Sin embargo, como hemos discutido, la moral no parece ser relativa de acuerdo a nuestra experiencia. La moral podemos afirmar conscientemente que es objetiva. Ésta solo hace sentido afirmando la existencia de Dios y viendo la moral como algo fundado en Su carácter. Es por esto que varios filósofos teístas ven la moral como un argumento a favor de la existencia de Dios. El argumento popularmente se conoce de la siguiente manera:

  1. Si Dios no existe, los valores morales objetivos no existen.
  2. Los valores morales objetivos sí existen.
  3. Por lo tanto, Dios existe.

A través de este note he argumentado a favor de las primeras dos premisas. Si aceptamos las premisas (1 y 2), la conclusión (3) se obtiene lógicamente. William Lane Craig, un filósofo cristiano reconocido, expande el argumento de la siguiente manera:

“La pregunta es: ‘Si Dios no existe, ¿existen los valores morales objetivos?’…No veo por qué pensar que, en la ausencia de Dios, la moral social evolucionada por homo sapiens sea objetiva. Despues de todo, si Dios no existe, ¿habrá algo especial del ser humano? Solo serían el subproducto accidental de la naturaleza que ha evolucionado recientemente en un punto infinitesimal de polvo, perdidos en algún lugar de un universo hostil y absurdo y que estan destinados a perecer individual y colectivamente en un tiempo relativamente corto. En el punto de vista ateo, alguna acción como, por ejemplo, la violación quizás no sea socialmente ventajoso y, por lo tanto, al pasar el tiempo se ha vuelto tabú; pero esto no hace absolutamente nada para probar que la violación es realmente mala. En el punto de vista ateo, en realidad no hay nada realmente malo con la violación. Por lo tanto, sin Dios no existe un bien y mal absoluto que se pueda imponer en nuestra conciencia.”

En fin, solo si Dios existe podemos afirmar un deber y una objetividad moral. Que quede claro, un ateo puede vivir una vida moral y puede conocer principios morales, pero éste carece de fundamento. ¿Puedes notar cómo afecta nuestra cosmovisión nuestra manera de ver y actuar en el mundo? Aquí vimos brevemente el caso de la moralidad. La perspectiva que se tenga acerca de la moralidad tiene la capacidad de cambiar una sociedad por completa. Piensa al respecto, comenta al respecto. ¡Hasta la próxima!

***Las citas son traducciones mías. Si a alguno le interesa la cita en el lenguaje original, o la fuente de la misma, déjenme saber***

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo De Pensar y de Creer

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s